Plazas San Miguel de Tucuman
Pensar de nuevo los espacios públicos, una apuesta por la ciudad de todos
Cada plaza necesita un abordaje distinto. Su historia, su ubicación, su escala y sus usos determinan el tipo de intervención. Conservar una plaza histórica no requiere las mismas decisiones que recuperar un espacio barrial de expansión reciente.

La decisión de revalorizar las plazas y plazoletas de la ciudad se instauró desde el inicio de la gestión de la intendente Rossana Chahla.
Desde noviembre de 2023, se pusieron en valor 67 espacios públicos de los barrios de la ciudad. Esto implica casi el 30% de los 246 puntos, aunque la totalidad de ellos reciben mantenimiento constante.
Más verde, más paisaje
En los espacios que conservan en buen estado su infraestructura, el trabajo prioriza el paisajismo: se suman plantas, se diversifican las especies, se recupera el césped y se fortalece el verde durante todo el año.
Durante muchos años, la recuperación de una plaza estuvo asociada principalmente con la sustitución de bancos, juegos, luminarias o pisos. El paisaje solía ocupar un lugar secundario dentro de la intervención.
Hoy, tenemos otra mirada. Antes de definir una intervención, evaluamos qué necesita realmente cada espacio y hablamos con los vecinos para que la plaza de su barrio tenga que ver con la identidad de quienes la van a usar.
Algunas plazas requieren una intervención integral. Otras conservan en buen estado sus caminerías, luminarias y mobiliario y necesitan, sobre todo, fortalecer su carácter verde.
En esos casos, el trabajo se concentra en crear volúmenes de vegetación, combinar especies de distintas alturas, incorporar flores y plantas adaptadas al clima, recuperar el césped y asegurar sistemas de riego y mantenimiento.
La Plaza Independencia es uno de los ejemplos más visibles de esta estrategia: incorporación de flores y plantas para sostener el verde durante todo el año, resiembra de césped, riego por goteo, fertilización y cuidado permanente.
En las otras plazas tradicionales también se busca conservar el trazado histórico y reforzar el paisaje mediante nuevas especies vegetales.
En el Rosedal, construido en 1928 en el parque 9 de Julio, además de la recuperación de las caminerías principales con cerámica partida, se realizó una importante intervención paisajística con la incorporación de rosas injertadas y otras especies vegetales.
Pérgolas, bancos nuevos, caminerías, juegos y canteros en las plazas Las Américas, 1º de Mayo y Lucio Dupuy.
Pero la vegetación es más que sólo decoración. Los árboles aportan sombra y reducen la temperatura; el césped y los canteros mejoran la absorción del agua; y la diversidad de plantas fortalece la biodiversidad urbana. El paisaje es una infraestructura ambiental y, al mismo tiempo, una experiencia sensible que invita a sus visitantes a permanecer y disfrutar.
8 plazas puestas a nuevo
De la totalidad de los espacios que la gestión viene poniendo en valor, 8 de esas plazas y plazoletas recibieron una intervención integral, con definición de caminerías, nuevo mobiliario y juegos, elementos que hacen a la identidad de cada barrio y que son elegidos por los propios vecinos.
Obras en curso
A la par del mantenimiento, dos plazas importantes del centro de la ciudad están siendo puestas en valor: la plaza Yrigoyen, a punto de finalizarse al cierre de esta edición, y la plaza Urquiza, donde se inician los trabajos para entregar a la ciudad un espacio que lucirá como sus vecinos decidieron en la primera Consulta Pública.
El paisaje es una experiencia sensible que invita a sus visitantes a permanecer y disfrutar.
Diversidad de plazas de la ciudad
- 1. Plaza fundacional: Plaza Independencia
- Es el núcleo original de la ciudad y conserva un fuerte valor cívico, histórico y simbólico. La intervención prioriza el paisajismo, la conservación de su estructura y el mantenimiento permanente.
- 2. Plazas tradicionales del área central: San Martín, Belgrano, De los Decididos, Yrigoyen, Alberdi y Urquiza
- Nacieron durante la expansión hacia las cuatro avenidas. Conservan trazados de diagonales y medianas, arbolado consolidado y sectores conmemorativos. En ellas, las intervenciones se orientan a preservar la estructura histórica, fortalecer el verde y mejorar el paisaje sin alterar su identidad.
- 3. Plazas barriales tradicionales: ejemplo, Plaza 1º de Mayo de Villa Luján
- Funcionan como centros cívicos de barrios que originalmente crecieron fuera del casco fundacional. A su alrededor suelen ubicarse iglesias, escuelas y otras instituciones. La Plaza 1º de Mayo, por ejemplo, se consolidó como corazón comunitario de Villa Luján y conserva un trazado clásico, arbolado histórico y una intensa combinación de usos sociales, deportivos y cívicos.
- 4. Plazas barriales de la expansión del siglo XX: Las Américas, Lucio Dupuy, Convivencia, Gutenberg, Sortheix y Los Plátanos
- Presentan diseños más flexibles. Incorporan juegos, sectores deportivos, huertas, espacios culturales, nuevas caminerías, equipamiento sustentable y propuestas definidas con la comunidad. Estas plazas admiten intervenciones más libres, equipamiento resistente, huertas comunitarias, pistas de salud, espacios deportivos y procesos participativos.


