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Las esculturas
Dos momentos, un antes y un después

Las esculturas fueron reparadas y devueltas al recorrido público. Su recuperación permite que el parque vuelva a ser leído como una galería abierta, donde arte, historia y naturaleza dialogan.
Obras que vuelven al paisaje
Entre las esculturas recuperadas se destaca Laocoonte y sus hijos, una de las piezas más impactantes del conjunto. La escena representa al sacerdote troyano castigado junto a sus hijos por serpientes, luego de advertir sobre el peligro del caballo de madera. Su composición dramática y expresiva la convierte en una de las obras más potentes del circuito.
También sobresale La Venus del Baño, una pieza de gran delicadeza formal, con una historia compleja dentro del parque debido a sus distintos traslados. Su nueva puesta en valor permite apreciarla dentro de un entorno renovado, acompañado por mejoras paisajísticas e iluminación.
Algunos detalles de las obras restauradas
El Orante, con los brazos elevados en actitud de plegaria, recupera visibilidad después de haber permanecido durante años en un sector interior del parque, lejos de las miradas. , por El Invierno su parte, vuelve a expresar la sutileza de una figura que se protege del frío, con una presencia serena y profundamente humana.
Un museo sin paredes
El concepto de Museo Escultórico a Cielo Abierto propone una experiencia sin muros ni límites físicos. Las obras no se observan en una sala cerrada, sino en movimiento: mientras se camina, se atraviesa el parque, se descubren senderos y se reconocen piezas integradas al paisaje.
La propuesta incluye un Circuito Cultural destinado a acercar el patrimonio a vecinos, visitantes, escuelas y familias. Las visitas guiadas semanales permiten conocer la historia, los mitos y el simbolismo de cada obra, y ayudan a fortalecer el vínculo de la comunidad con este legado artístico.
Como sostiene la intendente Rossana Chahla, el verdadero cuidado comienza cuando la comunidad siente estas obras como propias.
Cuidar después de restaurar
La restauración no termina cuando una escultura vuelve a su lugar. Para que el trabajo sea sostenible, es fundamental la conservación preventiva: controles periódicos, limpieza adecuada, reposición de capas protectoras, seguridad, señalización y monitoreo permanente.
Por eso, el proyecto contempla también la instalación de cámaras de vigilancia, la mejora de la iluminación y el rediseño paisajístico de los entornos. Estas acciones permiten proteger las obras y, al mismo tiempo, mejorar la experiencia de quienes recorren el parque.
Recuperar estas esculturas es recuperar una parte de nuestra memoria urbana. Es volver a mirar aquello que siempre estuvo allí, pero que necesitaba ser cuidado, explicado y puesto nuevamente en valor.
Invitación
El Parque 9 de Julio invita a recorrer su Museo a Cielo Abierto: detenerse frente a cada escultura, descubrir sus detalles, conocer sus historias y formar parte del cuidado de un patrimonio en común.
San Miguel de Tucumán, julio de 2026. Edición especial
Regreso. Traslado de la escultura Diana y Endimión a su emplazamiento final luego de la restauración.
Antes Después
Dos momentos. Fauno danzante Alegoría del invierno y antes y después del proceso de restauración. El paso del tiempo, la humedad, el vandalismo y las intervenciones anteriores habían dejado huellas profundas en las esculturas restauradas.
Un parque para volver a disfrutar
La recuperación del patrimonio escultórico forma parte de la revalorización integral del Parque 9 de Julio, impulsada por la intendente Dra. Rossana Chahla para devolverle esplendor, seguridad y vitalidad al principal pulmón verde de San Miguel de Tucumán.
La intervención entiende al parque como un espacio de encuentro, memoria, naturaleza y vida comunitaria. Por eso, junto con la restauración de las esculturas, se trabaja en la recuperación histórica y paisajística del conjunto, con dirección técnica de Carlos Thays, bisnieto del creador del diseño original.
Entre las obras se destacan la recuperación del lago San Miguel, la revegetación de sus riberas, la reconstrucción de la cascada original, la mejora de senderos y espacios de convivencia, mobiliario, señalética, iluminación y cámaras de seguridad. También se revalorizaron el , el Rosedal histórico , la Reloj Escuela de Jardinería Palacio de los y el Deportes, junto con nuevos espacios recreativos como las bicicletas acuáticas. Así, el Parque 9 de Julio vuelve a proyectarse como un espacio central para la ciudad: un parque histórico que se renueva, un museo a cielo abierto que recupera sus obras, y un lugar pensado para que vecinos, vecinas y visitantes puedan caminar, aprender, descansar, encontrarse y disfrutar.
Antes Después
La recuperación de las esculturas es parte de una transformación mayor, que busca devolver al Parque 9 de Julio su valor histórico, paisajístico, cultural y recreativo.


