Edición septiembre
La ciudad colonial, el siglo XVIII y la gesta de la Independencia
1685-1820
Una encrucijada de caminos y de gente
Establecida en La Toma, San Miguel de Tucumán se consolidó como nodo estratégico entre Buenos Aires, Salta y Potosí. Hacia el siglo XVIII, la ciudad creció integrada a su entorno rural. El censo de 1778 reflejó una sociedad heterogénea, con fuerte presencia originaria, africana y afrodescendiente: las casas con patios de la élite rodeaban la plaza principal, mientras los a la sectores populares habitaban ranchos y quintas periféricas. La vida institucional se articulaba en la figura del «vecino» –propietarios con funciones públicas– y el Cabildo, encargados de la justicia, la salubridad y el abasto local. Tras funcionar en inmuebles alquilados, a fines del siglo XVIII comenzaron a destinar fondos para edificar la sede formal del Cabildo y la cárcel cívica en el solar histórico.
